Internet, luz y coworking en la costa sur de Tenerife
Qué da de verdad la fibra, cuánta subida necesita una videollamada, qué significa una red eléctrica insular aislada y los pocos escritorios que se pueden alquilar.
La cuestión de la conectividad en el sur de Tenerife no es si la isla tiene fibra. Es si la tiene el apartamento concreto, cómo es la subida y qué haces el día que algo falla. Las cifras del archipiélago son buenas: en los datos nacionales de cobertura publicados en mayo de 2026, el 5G llegaba al 99,1 % de los hogares canarios, la fibra a más del 91 % y las redes de capacidad gigabit al 90,6 %.
#¿Qué operadores dan servicio en el sur y qué venden?
En España hay cuatro operadores con red propia —Movistar, Vodafone, Orange y Digi— y una larga lista de marcas que revenden sobre ellas, entre ellas Yoigo, Lowi, O2, Pepephone y Finetwork. Los cuatro venden en Canarias el mismo tipo de producto: fibra hasta el apartamento a 300, 600 o 1.000 Mbps, normalmente empaquetada con una línea móvil.
Lo útil es que la fibra española es casi simétrica. En una tarifa de un giga, la subida medida se queda a pocos megas de la bajada, cosa que no ocurre con los productos de cable y cobre que siguen siendo habituales en partes del norte de Europa. Ese solo dato explica que las llamadas desde aquí salgan mejor de lo que la gente espera. Los contratos suelen llevar permanencia, aunque varios operadores comercializan tarifas sin ella.
#¿Cuánta velocidad de subida necesita de verdad una videollamada?
Bastante menos que el número de la tarifa. Las cifras que publica el propio Zoom piden 600 kbps de subida y de bajada para una llamada de uno a uno con buena calidad, 1,2 Mbps para 720p y 3,8 Mbps de subida para 1080p; una llamada de grupo pide 2,6 Mbps de subida a 720p y 3,8 Mbps a 1080p.
Es decir, una llamada necesita megas de subida de un solo dígito, no cientos de nada. Lo que rompe las llamadas casi nunca es la capacidad. Es el jitter y la pérdida de paquetes, un punto de acceso a dos habitaciones y una pared de hormigón de distancia, o una copia de seguridad en la nube corriendo sin que te enteres. Mide la cifra de subida y lo estable que es, y olvídate del titular.
#¿Sirve el móvil como respaldo?
Sí, y es el seguro más eficaz que puedes llevar encima. La cobertura en el sur urbanizado es buena, y compartir la conexión del móvil con el portátil aguanta una videollamada sin apuros.
Las Islas Canarias son una región ultraperiférica de la Unión Europea, así que una SIM europea funciona allí en itinerancia bajo las normas de roaming como en casa y a precios nacionales, con la política de uso razonable de siempre. Una SIM británica es otra cuestión desde el Brexit y depende por completo de si ese operador sigue incluyendo las islas en su zona europea, así que compruébalo en lugar de darlo por hecho. Para una estancia de un mes o más, una SIM o eSIM prepago española de otra red cuesta poco y da un camino de verdad independiente cuando la línea fija se cae.
#¿Es fiable el suministro eléctrico?
Mejor que en la península en un aspecto concreto y peor en otro. Canarias no está conectada a la red peninsular y el archipiélago funciona con seis sistemas eléctricos insulares separados, y por eso las islas quedaron al margen del apagón ibérico del 28 de abril de 2025, mientras la España peninsular y Portugal se quedaban a oscuras.
La otra cara de un sistema insular es que ha fallado por su cuenta. Tenerife se quedó sin luz en toda la isla el 29 de septiembre de 2019, durante unas nueve horas y afectando a más de novecientas mil personas, tras una avería en la subestación de Granadilla, y otra vez en julio de 2020. Son sucesos raros y no un riesgo semanal, y la cobertura es la de siempre: un portátil con batería real, el móvil cargado y el trabajo guardado en algún sitio que no sea solo tu escritorio.
Vale la pena llevarse una nota al pie de 2025. Aunque las islas conservaron la electricidad aquel día, las redes de comunicaciones sí se vieron afectadas, porque los operadores mantienen sus sistemas centrales en la península. La luz y la conectividad no son el mismo fallo.
#¿Dónde se puede trabajar fuera del apartamento?
En la costa sur solo hay un puñado de espacios de coworking, y la lista cambia, así que conviene confirmarlo antes de contar con uno. Tres que estaban en funcionamiento cuando se escribió esto dan una idea razonable del abanico.
Seaside Coworking, en Los Cristianos, en el paseo Berlín, tiene mesas compartidas y fijas, tres despachos privados pequeños, cabinas insonorizadas para llamadas, sala de reuniones, wifi de un giga y acceso las veinticuatro horas con código. Un espacio de coworking en Fañabé, Costa Adeje, en la calle Montaña Clara, ofrece mesas, sala de reuniones, aparcamiento y horario de día, por días, semanas o meses. Work 'n Mates, en El Médano, en la plaza de Galicia, es un local pequeño para unas ocho personas, con cabina de llamadas y una zona de trabajo al aire libre, abierto de lunes a viernes y pensado para quien se queda dos o tres meses o más.
Las mesas por meses en el sur se anuncian desde unos 150 euros, y los espacios más grandes venden pases de día y de semana. Las tarifas y los horarios se mueven, así que pide un pase de día antes de comprometerte con un mes.
#¿Cafeterías o una mesa en casa?
Las cafeterías de esta costa sirven para una hora de correo, no para una jornada de trabajo. Están montadas alrededor del café y del servicio de comidas, las mesas son pequeñas, el wifi es irregular y una llamada hecha en una de ellas es un abuso para todo el que esté a distancia de oído.
Para cualquier cosa con la cámara encendida hace falta una puerta, o una cabina. Ese es el argumento real a favor de un abono de coworking, y también a favor de una segunda habitación en lugar de un estudio: no los metros, sino poder cerrar algo.
#¿Qué conviene probar en la primera hora?
Todo aquello de lo que, si no, acabarás quejándote más adelante. Lleva veinte minutos la primera tarde y es casi imposible de hacer con provecho en la última semana.
Si la subida es mala, dilo en los dos primeros días. Un propietario muchas veces puede cambiar el router de sitio, añadir un punto mesh o subir de tarifa deprisa, y nadie puede arreglarlo a posteriori.